jueves, 9 de diciembre de 2010

¡¡Qué malos son los controladores aéreos!!

Desde Pierre Nodoyuna y los malos de los Goonies (incluida la madre, una tía inquietante donde las haya) no recuerdo a nadie tan malo. Ni tan estúpido.
La verdad, los tipos luchan por sus derechos, contra un gobierno, que por sus santos huevos (perdón, creo que se llama "por Real Decreto") decide las condiciones laborales de mucha gente (no sólo ellos) por imposición y no por negociación. No vamos a decir que es el primero, ni será el último.
Parece ser que los ideales de la izquierda se pierden cuando se llega al poder.
Pero hablando de los controladores, ha llegado un momento que ha pasado como con los inmensamente ricos. Ya no había más que ofrecerles, eran tan pobres que sólo tenían dinero y se creyeron los putos amos del mundo (error, esos son los americanos en general). Cuando atábamos los perros con longaniza y rememorando a ese gran intelectual, el Sr. Álvarez Cascos, "los pisos en España tienen esos precios porque los españoles se lo pueden permitir gracias al Estado del Bienestar" los sueldos de los controladores estaban bien ganados, pobrecitos.
Y he aquí que le echaron un pulso al Gobierno y el Sr. D. José Blanco (que no mira a los ojos de sus interlocutores, según Wikileaks, pero las mete dobladas a pares) les dijo, "hasta aquí hemos llegado, y sus vais a cagar patas pa´bajo". 
Y estos malos de película de Festival de Gijón "Peor Imposible" hicieron lrecisamente  lo peor que podían hacer, quedar aún más en evidencia ante la opinión pública, que a partir de ya está cambiando los dichos populares de "Eres más malo que el sebo" o "eres más malo que la carne del pescuezo" o "eres más malo que el demonio" por el más acorde con los tiempos de "eres más malo que un controlador aéreo".
Pobres idiotas, cayeron en la provocación por defender que hay un momento en que por muy rico que seas, por mucho que estés por encima del bien y del mal, el Gobierno te toca los cojones Pero no hay fuerza en el mundo capaz de parar a un político si éste sale torcido.
Aunque personalmente opino que estos tipos (los controladores) deberían alternar su trabajo con la recogida de la fresa (para tener un poco de perspectiva), también creo que son más cándidos que los teletubbies, Y la candidez en personas formadas es sinónimo de idiotez.
Por cierto,debemos agradecer varios días sin hablar de crisis, y solidarizándonos con toda esa pobre gente que no podía disfrutar de su fin de semana en Cancún, que para un puente que tenemos...
Como el androide Wollensky de la serie Plutón BRB Nero, "que sepáis que no tengo sentimientos, pero me jode..."
Queridos controladores, hagánselo mirar, no vaya a ser que éste gobierno le haya cogido gusto a la gestión militar, los ponga a todos a hacer el paso de la oca (que queda chulísimo con cualquier traje que te pongas) y luego lleve éste extremo a todos los campos del funcionariado. Los militares pueden haber disfrutado de la experiencia, y el último que le cogió gusto al mando, se quedó 40 años.
Ya imagino a esos cirujanos operando al ritmo de marchas militares (dos días durarían las listas de espera), esos mostradores de la administración (¡señores, en el ejercito se hace todo a la puta carrera!) sin colas, esos colegios con escolares en formación de a cuatro (¡señores, nos cubrimos por la derecha, y alinearse coño!) y al que no cumpla, sin fin de semana, sin postre o dos días de arresto.
Lo dicho, más tontos que un controlador aéreo.
Más listos que un ministro.