lunes, 24 de enero de 2011

Los verdaderos amos del mundo (y la madre que los parió)

Qué culpa tendrá la madre del portero (decía el maestro Gila) de que a su hijo le metan un gol cantado en la final de la Copa del Rey... Lo mismo pienso de las pobres madres de quienes dirigen nuestros destinos. No, no son los americanos (los putos amos del mundo) ni los chinos (esos si que nos van a poner el culo como la bandera de Japón, por mucho que les duela (por la rivalidad y tal)). No, los verdaderos amos del mundo son los bancos.
Es una pena que la dinamita esté tan controlada y que al precio que está la gasolina, ya no hay quien se atreva a tirar cócteles Molotov, pero la ocasión lo merecería todo.
Ahora ya no sabe uno contra quien disparar. Antes la culpa la tenía Felipe González o Aznar. Ahora son los mercados...
Y así andamos, que vas al banco y dices "Buenas, que venía a por un crédito" y te dicen "Pues como no tengas un aval, una nómina de 2000 pavos y un tío en la Habana, lo tienes claro", que piensas, "hombre, si quiero un crédito es porque no tengo ni pa´pipas, que si no de qué me ibais a clavar un 8% TAE".
Pero ya se sabe, un banco te da un paraguas cuando hace sol y te lo pide cuando llueve.
Y yo, que soy un terrorista cultural, tengo la solución a la crisis, porque pienso "y toda esa pasta que metieron en los bancos, ¿no la podían repartir con los pobres (rollo Robin Hood) para estimular el consumo y la economía?". Tocaríamos a un par de millones por cabeza, eso sí, habría que firmar un papel en el que todo dios se comprometiera a seguir trabajando (país de vagos) que si no la peña de desparrame hasta que se acabe el dinero. Pero vamos, que el consumo ya lo creo que se dispararía.
Esos bares hasta la bandera, esos concesionarios llorando de alegría, los constructores yendo a Lourdes de rodillas, henchidos de agradecimiento, y los bancos, dando créditos a mansalva...

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