lunes, 14 de marzo de 2011

110

La verdad, no me afecta la nueva limitación de velocidad. No voy follao hablando por el movil, ni suelo tener tanta prisa por llegar a ningún sitio. Cuando yo llego empieza la fiesta. Solamente que me huele a caca de la vaca. Me huele a que van a trincar pasta a manos llenas, y ahorrar, ahorrar, ahorraremos lo que suponga la diferencia de un golpe de chapa a 110 o a 120.
También me toca los cojones el pensar con qué se van a meter ahora.
Quizá con los viejos (lease personas ancianas para los políticamente correctos) que salen a pasear por las múltiples "rutas del colesterol". Ya me los veo en cintas continuas, cara al mar (que si pones "cara al sol" te malinterpretan y te tachan de "nostálgico del régimen"), eso, cara al mar, decía, generando electricidad con su solo esfuerzo. Que para eso cobran las pensiones, (estos se pensaban que se iban a librar por haber cotizado 30 o 40 años de nada), que se dejen de cuidar a los nietos, que quitan puestos de trabajo de guardería y así baja el paro, de paso (como me lea el presidente, me ficha de asesor)
Y por último, mi modesta aportación al ahorro nacional. ¿Para cuando una estación generadora de "spinning"?. Yo siempre he pensado en cuantos watios desperdiciados en gente pedaleando para eliminar grasas indeseadas. Y uno recuerda la entrañable BH con su dinamo, y sus luces, (qué tiempos, silben conmigo la sintonía de Verano Azul...). Al tema, que me pierdo... Lo dicho, cientos de miles de personas en gimnasios anónimos de la nación generando electricidad y a la vez volviéndose atléticos y apolineos. 
(Me está quedando una entrada super-nazi, el pueblo ario y tal...)
Ahí queda, dejense de 110, que la gente se suicide como quiera y sin salpicar y centrales de Spinning ya. 
Eso sí, rebaja en la cuota del gimnasio al que contribuya a la grandeza del país.
Y yo, de asesor energético.

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