sábado, 30 de abril de 2011

El show de Benny Hill

Dentro de nada son las elecciones locales y autonómicas.
No me voy a reir tanto desde que Benny Hill perseguía al calvo dándole palmaditas en la cabeza. Si algo es más lamentable que el show del británico con evidente sobrepeso es la política actual. Elegir entre los malos y los peores es como ir a comprarte un coche y que solo los hubiera o hubiese a pedales. Por más que te esfuerzes no llegarás muy lejos.
Lo triste es que nos ponen a todos en la tesitura de ser nefastos demócratas y pasar olímpicamente (esto es, cada cuatro años) de ir a votar. Y a mi me gusta votar, más que nada porque es gratis y tiene un puntito de vengaza miserable.
Así que ya estoy echando humo pensando si votar al Partido del Amor libre, a los Legionarios de Cristo, a la Unión de Panaderos del Páramo o impulsar nuevas acciones democráticas creando un partido racista, fascista y comunista basado en los shows del Tricicle, las actuaciones de Miguel Gila y el humor de Faemino y Cansado. 
Sería genial. La legislatura se daría un aire a un episodio del show de José Mota, pero al menos mis colegas y yo lo pasaríamos teta.
En fin, si me animo ya convocaré una recogida de firmas, estén atentos.

jueves, 28 de abril de 2011

Quiero seguir siendo imbécil

Estoy convencido. Como siendo idiota no se vive en ningun sitio. Lo mejor es habitar la imbecilidad absoluta.
Lo que me jode es que no me dejen.
Yo quiero seguir teniendo mi movil de mierda que pesa 1 kg y 600 gr., pero me llaman de todas las compañías para ofrecerme una Blackberry por todo el morro y yo como un tonto perdido, diciendo que no. 
Quiero seguir con mi compañía de gas, de teléfono, de agua, de luz, pero me estoy perdiendo unas ofertas que te vas por la pata... por zoquete.
Y es que así no hay forma. Por que a mi cuando me insultan solapadamente me da por ahí. Cuando me preguntan la razón por la que no quiero esas estupendas ofertas no tengo respuesta, ¿como no voy a querer de lo más caro dos?. Yo creo que todo es porque los comerciales que me lo ofrecen son menos convincentes que Drácula diciéndote que pongas el cuello, que se ha hecho vegetariano. O va a ser mi maldita esquizofrenia paranoide.
Y aquí me tienen, perdiendo dinero y prestaciones por todas partes. Sin movil de última generación, con un seguro de la vivienda que es una mierda, con un seguro del coche que es el timo de la estampita, con un seguro de decesos que te mueres... Todo por ser un lissssto y no aprovechar estas maravillosas ofertas con las que me aturden por teléfono, movil, correo electrónico, telégrafo, pony express, señales de humo y todos los medios conocidos y algunos por inventar.
Pero, paranoias personales aparte, cada vez que rompen la paz de mi hogar y mi descanso con estas ofertas me viene a la mente la pesadilla del personaje del humorista Forges: "Cariño, he soñado que Iberia me perdía las maletas y tenía que recuperarlas a través del Servicio de Atención al Cliente de Telefónica". 
Madre del amor hermoso... 
Piensen en ello