martes, 3 de mayo de 2011

Oiga, doctor

Oiga doctor,
¿Qué me pasa?
Es que pienso que el gasoleo y los zapatos están carísimos.
Que los políticos son unos incompetentes desconectados del mundo mortal y rosa...
Que el trabajo es una mierda (cuando lo hay)
Que por cada tipo como usted o yo hay cuatro imbéciles.
Que la gente no tiene valores, ni educación, ni nada que se le parezca.
Que dos de cada cuatro somos unos vagos, y a los otros dos se la refanfinfla.
Que cualquier campesino guatemalteco se expresa con más corrección que un ingeniero de Soria.
Que las palabras honor y respeto deberían pertenecer a lenguas muertas, ya que carecen de significado.
Que los intermitentes de los vehículos automóviles están de adorno.
Que los actores y actrices americanos actuales son una mierda.
Que las películas americanas actuales son tan buenas como sus actores y actrices.
Que las opiniones sobre educación son como los culos, todo el mundo tiene uno, y no necesariamente bueno.
Que el prime time televisivo es algo tarde para que los niños de ocho años rindan en el cole.
Que el fútbol es el opio del pueblo, que así no se preocupa de lo realmente importante.
Que los dibujos animados no están tan mal.
Que monta tanto, tanto monta, Mourinho como Guardiola.
Que los que diseñan los carriles bici deberían quedar condenados a circular por ellos para siempre, empre, empre, empre... (es que no me sale el eco)
Que la fruta ya no sabe como antes.
Que siempre llueve en fin de semana.
Que el turismo como negocio no nos lleva a ninguna parte.
Que España solo produce empresas de mierda y que los empresarios no ven más allá de sus narices (ni les dejan)
Que la música actual me suena.
Que los americanos son los amos del mundo.
Que los bancos dirigen nuestras vidas.
Que muchos niños están gordos, muchos adolescentes escuálidos y muchas jóvenes tienen el culo como una rotonda.
Que el que olvida su pasado está condenado a repetirlo.
Que hay mucha gente que en su puta vida ha dado un palo al agua, y no son mejores personas.
Que las modelos parecen tuberculosas.
Que sobran domingueros en todo terrenos al volante.
Que los niños y los adultos gritamos demasiado.
Que somos solidarios con Haití, pero le pisamos la cabeza al vecino.
Que lo políticamente correcto me da por el culo, y no con gusto.
Que ni todos los hombres ni todas las mujeres son iguales. Si acaso vagamente parecidos.
Que somos demasiado ricos e ignorantes para ser del Tercer Mundo, y tenemos la suerte de que nadie ha oído hablar del Segundo Mundo.
Que mi calle ya no tiene un oscuro bar y húmedas paredes, pero se que alguna vez cambiará mi suerte.
Eso, y otras cosas que me callo por pudor.
Oiga doctor.
Dígame, ¿qué me pasa?
"- Verá, aunque no le estaba escuchando, creo que está usted algo quemado..."