Esta entrada tiene banda sonora de REM (The end of the world, as we know it...)
Ahora que la SGAE esta en la cárcel, podéis descargarla con total impunidad, a menos que el FBI y los amos del mundo os cierren el chiringuito, como a Megaupload.
Y es que el tiempo pone las cosas en su sitio...
Como nos ha puesto a todos.
Todos fuimos "El Hombre que pudo reinar" como en la película de Michael Caine y Sean Connery.
Pero de pronto nos caímos con todo el equipo y descubrimos que no teníamos ni para pipas.
Que la filosofía de "a mi póngame, de lo más caro, DOS" no nos llevó muy lejos.
Y ahora echamos la culpa a los políticos (tan majos ellos y preocupados por los ciudadanos y las ciudadanas), a los banqueros (tan solidarios), al Rey, a Urdangarín, a Paco el Pocero y al lucero del Alba.
Nosotros no estábamos en el Media Market unas navidades comprando tecnología como para dotar una Central Nuclear.
Nunca fuimos a meternos una mariscada del copón entre pecho y espalda cada dos semanas.
No nos íbamos a Cuba, ni a Punta Cana, a Sanghai y Senegal de vacaciones sin conocer Cuenca.
Nunca financiamos el Audi o el BMW junto con el piso, por un poquito más de letra al mes.
No comprábamos en los mejores sitios al grito de "yo, de lo caro, que para eso lo trabajo".
Es mentira que dejáramos propinas de ministros en bares y restaurantes, donde agotábamos con fruición el whisky de malta.
No popularizamos la necesidad de llevar un teléfono en el bolsillo, para poder gastar dinero a lo bobo en vacuas llamadas sin sentido para decir "estoy llegando, ahora te veo"
Tampoco convertimos toda la tecnología, por inútil que fuera, en una necesidad insoslayable.
El coche no fue nunca una necesidad de afirmación personal y de tocarle los cojones al vecindario.
Nunca aprovechamos para fingir una baja y quedarnos en casa o irnos de farra.
No trabajamos un ratillo y solicitamos el paro otro ratillo para ir tirando, que "se gana lo mismo en casa que en el curro".
Todo eso y mucho más es mentira.
Por eso no somos responsables del fin del mundo tal y como lo conocíamos.
Nosotros sólo pasábamos por allí, oiga.
lunes, 27 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
No hay dolor, es todo psicológico
Soy un optimista enfermizo. Y alguien dijo una vez que un pesimista es un optimista bien informado.
Por eso voy a renunciar a estar bien informado. Prefiero ser imbécil a estar acojonado.
Ni siquiera publico en este blog del miedo que he pasado.
Pero ya no pienso escuchar la radio, ni ver la televisión ni leer la prensa. Viviré en una dimensión para lelos, o paralela o como coño se diga. Una dimensión feliz, donde no exista la prima de riesgo. Donde "mercado" sea el apellido de Rosendo. Una dimensión plena de estupidez a un paso del Nirvana.
Ya lo decían en la pelicula de Rambo. Y si no lo hacían, deberían hacerlo. "No hay dolor, es todo psicológico", así que le voy a decir a mi hipnotizador de cabecera que no quiero saber nada de nada. Que me implante un reflejo neuronal con el que sólamente vea, escuche y digiera noticias demenciales como "Encuentran vida inteligente en el planeta Tierra"; "Políticos decentes arrestados en una manifestación anticorrupción por darle dinero a varios indigentes, deshauciados y gentes de mal vivir"; "Los Senadores renuncian todos a una a sus cargos y dan todo su dinero a la caridad"; "El Senado transformado en una residencia gratuita para la tercera edad"; "Vagos, toreros y futbolistas afectados por un virus misterioso que les hace devolver todo lo que ganan", "Cutre-famosos, sus allegados, varios managers, muchos tertulianos y otros chupópteros de distinta condición se suicidan colectivamente en un arrebato de decencia".
Asi, con la sola ayuda de los fármacos, la hipnosis y el apoyo de mi familia y amigos me volveré un imbécil integral al que sólo le preocupará como llegar a fin de mes con hijos que mantener, con el coche en el garaje y sólo once en la quiniela.
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